noviembre 17, 2009

posmodernidades




La idea me llegó a la cabeza pero a pesar de que sabía que no era mía, no podía asociarla a ninguna fuente; ¿de quién era?¿cuando llegó a mi? ¿se me ocurrió a mi? ¿la vi en la tele? ¿lo leí en twitter? ¿en facebook? ¿en un blog? ¿en el periódico?, ¿me contaron que alguien las dijo?
Sólo recordaba que era una idea que se repetía varias veces y que tenía que ver con el mandato de Fidel Castro y el fútbol.

Y es que con tantos medios a nuestro alcance se vuelve imposible recordar toda la información que recibimos día a día, segundo a segundo. Desde los mensajes en el celular, la publicidad en la calle, el periódico que leemos mientras desayunamos, hasta la inmediatez de twitter y facebook. Ni siquiera contamos con mecanismos de filtrado adecuados. Sí, normalmente uno lee lo que quiere, y si encuentra un nombre que no le simpatiza asociado al origen de un mensaje, puede ser que no sea lea el mensaje, pero si somos usuarios de una red social es probable que toda la gente de nuestra lista nos agrade y que todos los temas que comparten nos lleguen a interesar aunque sea un poco.

Pero entonces volvemos al problema. ¿Cómo filtrar la información y quedarnos con lo realmente importante? Dicen que la nuestra es una sociedad posmodernista, en la que todo individuo tiene que romper las estructuras establecidas y cambiar su entorno antes de que pierda vigencia frente al entorno de los demás. Cada uno de nosotros se ha convertido en una fuente imparable de información. El puro hecho de que alguien lea esto lo hace participe de este fenómeno. Si estás aquí es porque te interesa y probablemente esto no sea lo único que leas en tu pantalla en este día. ¿Recordarás lo que leíste hace 5 minutos? ¿Recordarás lo que leíste antes de leer esto?
¿Recordarás todos los nombres de usuario y contraseñas que utilizas? Cada cuenta que utilizas (mail, twitter, facebook, etc...) es un medio informativo más. Internet dejó de ser un medio de comunicación, y pasó a convertirse en una plataforma en donde todos los demás medios "tradicionales" convergen y "comparten" sus contenidos sin importar el formato. Videos, textos, fotografías, audio, música. El ser humano no tiene tanta capacidad de memoria, y sin embargo aquí estamos, gastando nuestra memoria a corto plazo en cosas sin importancia; un video de youtube que difícilmente volveremos a ver (no importa cuánto nos guste), una página divertidísima que consumimos en un pequeño lapso de tiempo y nunca más visitamos, un libro que disfrutamos y que a menudo no podemos narrar al día siguiente de haber terminado.

Nos convertimos en seres virtuales, con vidas tan breves como breves son las sesiones de uso de la computadora o la memoria temporal del aparato que utilicemos. Sólo después de años de trabajo en algún tema podremos conocer lo suficientemente algo como para decir algo relativamente innovador, que pueda causar conmoción y que provoque ser recordado. La gente creativa con ideas memorables también pasa al olvido en unas cuantas horas, días o meses. Los niños que se caen de troncos quedan en la memoria por más tiempo que la última columna del último ganador del Nóbel más local.

El ser humano quiere más, más historias, más vídeos, más capacidad de correo electrónico, más memes.
Las fotos memorables se van al olvido, junto con las canciones en las bibliotecas de itunes y las caricaturas del periódico.

¿Podemos hacer algo para remediarlo? Yo que sé, a mi me gusta este mundo que se mueve más rápido de lo que puedo moverme yo.


Por cierto, la idea que no recordaba era de Eduardo Galeano, que en su libro "El futbol a sol y sombra" hacía un recuento de los mundiales y mencionaba cómo cada 4 años, desde que llegó al poder Fidel Castro, la CIA predecía su caída y erraba rotundamente.

1 comentario:

Andrea dijo...

Esta es la segunda vez que leo esto porque no me acordaba de todo y no podía comentar bien... damn.

Y aunque me dejó un hueco en la panza, a la vez hay algo de adrenalina en toda esa virtualidad inmediataefímeradeprisaautomáticafría.Y al final, eso que se desata sí logra cruzar la pantalla y hacerse de carne y hueso. Según yo.
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Ah y sí, no es tan facil dejar la virtualidad así.. pero si no, cómo?

ideas y más ideas y más...