enero 16, 2009

cuenta cuantos cuentos cuento


Cuando yo era más pequeño, más o menos en edad de primaria y secundaria, gustaba de leer todo lo que se pusiera enfrente de mí. Me acuerdo de muchos libros y cuentos, los que más disfrutaba eran los de aventuras. Caballeros y Dragones, Princesas y Mendigos, cosas de esas. Tenía dos libros de un tal Italo Calvino que me gustaba muchísimo leer y releer. Eran exactamente de eso, puros cuentos de caballeros y dragones y magos y trampas y reyes y reinas. Habré leído El Pájaro Velverde unas 10 veces, del título del otro no me acuerdo. Creo que los dos eran recopilaciones de cuentos caballerescos.

El caso es que, durante un viaje con amigos de los papás a la sierra Tarahumara para pasar EL año nuevo (el de 1999 a 2000) (de los peores años nuevos de la vida, en serio, lo pasé en misa...), venía un chamaco enfadosísimo como de 7 años que durante todo el trayecto en tren de la ciudad de Chihuahua a la Barranca del Cobre (unas 10 horas) estuvo chingue y chingue a cualquiera que se le pusiera enfrente. 
Dada mi condición de preadolescente, yo tenía un chingo de energía y era el único despierto de todos los que íbamos al viaje, así que me le puse al brinco al escuincle y acabé sentado en una banca del tren contándole cuentos de caballeros y dragones y princesas y todo eso que incluían esos libros que leía. No solo logré calmar al niño, sus papás despertaron a tiempo para verlo embobado con las historias que le contaba y me felicitaron muchísimo. Decían que nunca lo habían visto tan interesado en algo que no fuera la tele o el nintendo o sabe que cosas. 

A mi me daba muchísimo gusto contarle cuentos al niño y durante los 8 o 9 días que duramos por allá, me la pasé contándole historias de las que me iba acordando. Empecé con esos cuentos y acabé contándole cosas que yo inventaba al paso. Los papás, por supuesto, me adoraban por quitarles al niño de encima durante las vacaciones.


Todo esto viene a colación porque hoy me acordé de esos libros y no los encontré en mi librero, seguro los regalé hace muchos años cuando ya me creía muy grande para estar leyendo esas babosadas.

1 comentario:

car es diseñatriz dijo...

aaah yo tm leía muchísimo de chiquita. Pero yo no regalé mis libros, todavía los leo aveces.

ideas y más ideas y más...